La semana pasada, AFP Planvital sorprendió con una consulta ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia alegando efectos anticompetitivos en el proceso de licitación de afiliados, el cual fue implementado a partir de la reforma previsional de 2008, y que en 2014 tendrá su tercera versión.
De acuerdo a la administradora, el proceso como está estructurado hoy no genera la competencia que se buscaba. Y frente a esto propone que se limite el número de licitaciones consecutivas a adjudicarse solamente a dos.
“Así podría entrar un nuevo actor y tener viabilidad para el futuro, pero además se gana una participación de mercado razonable y obliga que esa AFP tras ganar dos licitaciones compita con el resto en igualdad de condiciones”, dice Rodrigo Díaz de Valdez, abogado de Baker & Mckenzie que lleva el caso de Planvital.
