Responden. En tanto, las AFP aseguran que el sistema funciona y cuestionan la propuesta de pensión universal.El informe elaborado por la Universidad del Pacífico (UP) que propone eliminar el aporte obligatorio a las AFP y que las pensiones se financien con los impuestos, generó distintas reacciones en el país.
El presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, calificó de “un poco audaz” dicha propuesta.
“La mayor parte de países tienen un sistema previsional, y si se elimina, lo más probable es que se restablezca en tres, cuatro, cinco, seis años. No es una cosa que se hace duradera, no que se pueda justificar”, refirió.
Asimismo, cuestionó el monto planteado a la pensión universal (216 soles).
“Estamos hablando de 200 soles que puede hacerse teóricamente, pero niveles más altos como tres cuartas partes o 70% de la RMV (750 soles) costaría demasiado”, comentó.
En la misma línea, Renzo Ricci, gerente general de Prima AFP, indicó que de crearse una pensión universal en base al IGV, este impuesto tendría que pasar de 18% a 25%.
“La pensión universal que proponen es de 216 soles. Suena que queremos regresar a la época de los setenta. Hay que tener cuidado con las propuestas (…). El modelo de las AFP es autosostenible. Es un sistema que funciona y es perfectible. El reto está en motivar la formalización de los independientes (para ampliar la cobertura)”, señaló.
Por su parte, Jaime Vargas, gerente comercial de la administradora, destacó que el SPP ofrece pensiones de mil soles en promedio; mientras que el monto mayor en la ONP es de 857 soles. “El 54% de los montos que otorga la ONP para el pago de pensiones corresponde a cuentas fiscales”, precisó.
Actualmente, el 75% de la Población Económicamente Activa (PEA) no aporta a un sistema pensionario. Se estima que el número de afiliados entre las AFP y ONP alcanza solo los 9,4 millones.
Juan Mendoza, director de la maestría de Economía de la Universidad del Pacífico, uno de los autores del informe de la citada casa de estudios que lanzó la propuesta, sí cree que el sistema previsional en el país es un fracaso porque la pensión promedio es baja y las comisiones que cobran las AFP son elevadas.
Por ello insistió en la necesidad de eliminar la obligatoriedad del aporte para que el trabajador pueda llevar su fondo, su dinero a otras cuentas más atractivas que le permita lograr mayor rentabilidad.
Bruno Seminario, coautor del citado estudio, plantea que usar el 10% de lo que se recaude del IGV podría garantizar el pago de una pensión universal y quienes quieran una pensión mayor, con total libertad, pueden contratar el régimen de pensiones que deseen.
Abrir el mercado
De otro lado, Ricci anunció que participarán en el 2do proceso de licitación de afiliados que se realizará este año, pero que el sistema sería más eficiente si el afiliado tiene la libertad de elegir en qué administradora de pensiones desea cotizar.
“Un mercado abierto es más eficiente. El afiliado tendría la facultad de elegir libremente su AFP (…) que no esté necesariamente asociada al costo de la comisión, sino a la rentabilidad generada y al respaldo de la institución”, sostuvo.
Cabe señalar que en el último año la rentabilidad promedio se ubicó entre 8% y 9,5% en los tres fondos de pensiones.
“El SPP peruano es el más rentable de la región. La rentabilidad representa la mitad del total del fondo del afiliado. Esperamos que el año termine con rentabilidades por encima del 5%”, proyectó José Antonio Roca, gerente de Inversiones de Prima AFP.
Inversiones de las AFP
El presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, señaló que el monto de las pensiones del Sistema Privado de Pensiones (SPP) podría ser mayor si las AFP invirtieran más en proyectos inmobiliarios.
“Creo que ha habido un retraso muy grande en autorizar la ampliación de inversiones de las AFP, hemos perdido todo el boom inmobiliario peruano porque a las AFP no se les permite invertir en inmuebles directamente, sino que todo se haga por instrumentos financieros”, mencionó.
En tal sentido, reconoció que dicho retraso ha perjudicado a los pensionistas, pues las pensiones futuras serían hasta 50% mayores si hubieran permitido a las AFP invertir directamente en proyectos de centros comerciales o en el boom de la construcción que se inició hace más de seis años.EconomíaVer en Web
